La embarcación Ciutat Badalona es un quetch clásico construido el año 1929 en las atarazanas de Dinamarca que inicia su trayectoria con actividades de comercio local de minerales, grano y otros productos de primera necesidad. Buque de comercio y cabotaje originario del Báltico, en la década de los 70, después de estar algunos años en seco, inicia su travesía hacia las Antillas. Uno de los secretos de su larga vida es que fue construido con la mejor madera y con buenos materiales, contrariamente a lo que se podría desprender de su año de nacimiento, en una época de recesión.
El año 2006 fue adquirido por Marina de Badalona con el objetivo de recuperarlo como símbolo de la ciudad allá donde vaya. La primera gestión consistió en cambiarle el nombre (el último nombre) de Johanne Regina por el de Ciutat Badalona. El proceso de recuperación ha sido integral y complejo, y en septiembre de 2011 se puso a punto para izar velas.
La embarcación está llamada a ser un símbolo de la ciudad en los puertos a los que se desplace y ser núcleo de múltiples actividades deportivas, lúdicas y culturales. De entre los proyectos que se están diseñando está el de crear una escuela de vela tradicional, con el dinamismo de una embarcación totalmente renovada y la recuperación de los valores del trabajo en equipo, la cooperación y también el reto personal de este tipo de navegación.
Ciutat Badalona vuelve a navegar para representar a una ciudad marinera que recoge el testimonio de la tradición mirando con garantía al futuro desde su puerto urbano, punto desde el que aglutinar a todas las personas con trayectoria marina y base desde la que acercar a nuevos navegantes.